lunes, abril 28, 2008

Piercing


Hace unos años quise entrarle a la onda del piercing, haciéndome uno en la ceja. Por esas épocas eran algo completamente distinto, no se veían como los de las orejas o el de la nariz. Lo malo de mi piel es que no lo acepto y lo rechazó poco a poco, hasta que de plano mi cuerpo literalmente lo escupió. Creo que uno de estos sería más difícil que lo rechazara.
Aquí podemos ver algunos piercings verdaderamente extremos.